Don
Rigoberto Ramos Huerta nació el 4 de enero de 1910 en la
localidad de Algarrobito, cerca de La Serena, donde se crió
con sus hermanos en una comunidad agrícola. Desde niño
se dedicó a las labores del campo, junto a sus padres Lorenzo
y Clorinda.
Recuerda interesantes pasajes de su existencia, como el terremoto
de 1922 que azoló la zona, donde vio morir a varios amigos
y quedar casi en ruinas.
A los 27 años años partió desde su terruño
hacia el norte, en busca de dos de sus hermanos que vivían
en unas haciendas, cerca de Vallenar. El trayecto desde La Serena
hasta Domeyko lo hizo a pie, caminando junto a la linea férrea.
En esta localidad minera trabajó algunos días, para
continuar hasta Vallenar y tomar el camino a la costa, hasta encontrar
a uno de sus hermanos en la Hacienda Atacama, lugar donde se quedó
para siempre.
Durante sus restantes 73 años que ha residido en la Hacienda
Atacama, donde se ha desempeñado como leñador, relojero,
lechero, maestro carpintero, fardero, herrero y agricultor. A
los pocos años de llegar al lugar conoce a su compañera
de toda la vida, doña Rosa Madariaga, con quien se casa
en Freirina y crían a sus 14 hijos: Sergio, Gustavo, Adolfo,
Luis, Manuel, Norma, Lubertina, Danilo, Arsenio, Homero, Rigoberto,
Pedro y Jorge, estos últimos fallecidos. Cuenta don Rigoberto,
que en su natal Algarrobito, tuvo dos hijos más.
Nos cuenta, muy lúcido en sus recuerdos, que vivió
el auge y decadencia de las haciendas, donde se generaba grandes
cantidades de quesos y leche para abastecer al valle y otras ciudades
de Chile. Toda una vida de esfuerzo junto a su esposa y darle
bienestar a sus hijos, los que iban a la escuela del lugar.
Su familia prepara un encuentro familiar, para celebrar sus 100
años, el que tendrá lugar el próximo sábado
16 de este mes, en su casita de campo de la hacienda, llena de
recuerdos y vivencias de un siglo de vida.