Hace
un poco más de 6 años los freirinenses vimos como
delante de nuestros ojos y sin consultarle a nadie se destruía
uno de los más importantes símbolos de nuestra comuna:
nuestra querida plaza, sí, esa misma que recordamos siempre:
la de la pérgola con asientos en mármol, la del cóndor,
la del muro…
Desde
entonces y hasta hoy se ha albergado en el corazón de aquellos
que aman de verdad Freirina, la esperanza de reponer en parte el
deterioro causado a nuestro mas bello entorno urbano, aunque hay
daños que resultarán para siempre irreversibles, como
por ejemplo aquella tala sin piedad a tan noble especie arbórea
del sur de nuestro país que no hizo distinción de
regiones y nos honró con echar raíces en nuestras
tierras, aquella pequeña araucaria, que vio sus cortos años
truncados por la ignorancia de algunos, pero las buenas noticias
eran que algo se podía hacer, algo positivo, por supuesto.
Chile está en la cuenta regresiva mirando una fecha en la
línea del tiempo: el bicentenario, cuatro escasos años
nos separan de los 200 años de independencia nacional, un
poco más de 1460 días para conmemorar 200 años
de vida propia, independiente, soberana, siempre honrando y respetando
a quienes de una lado u otro lo hicieron posible…
Motivo
de lo anterior han surgido a lo largo de nuestro país un
sinnúmero de proyectos, la mayoría de infraestructura:
Carreteras, parques, nuevas villas, plazas, destinados a celebrar
tan importante ocasión de la mejor forma posible, Chile está
creciendo, necesita avanzar, convertirse en un país moderno
y de progreso, pero eso no significa olvidar nuestro patrimonio,
nuestra esencia. Consideramos que el Bicentenario es la mejor ocasión
para revalorarnos como chilenos, miembros de una misma tierra, con
diversidad de costumbres y tradiciones dado su larga angostura,
pero a pesar de ello es el momento ideal para redescubrirnos, para
enseñar el verdadero valor del patrimonio, para tratar de
rescatar, a través de estos proyectos, en parte lo que aún
pueda ser rescatado de las garras de la modernidad, qué valor
tiene ir creciendo en Independencia si lentamente vamos destruyendo
el verdadero significado de ser Independientes…
Todo
este comentario obedece a un tema preciso: La plaza de armas de
Freirina, principal paseo público y espacio de reunión
y encuentro de los habitantes y visitantes de nuestra comuna. Como
mencionáramos anteriormente, se albergaba en muchos corazones,
la esperanza de que este bicentenario que se aproxima, nos trajera
la alegría de reponer, lo más posible, tan bello espacio
destruido a inicios de este siglo XXI, pero la ingrata sorpresa
fue que la maqueta de este proyecto, expuesta públicamente,
por estos días no se asemeja en nada a lo que tantos esperábamos,
no se asemeja en nada a aquella plaza, querida, calida, recordada
por tantos recuerdos imborrables a pesar de su desaparición.
Entonces
ahora es el momento, ahora la vida nos presenta una segunda oportunidad,
esta vez muy a tiempo, para levantar la voz y no permitir un nuevo
derroche de recursos, los cuales si no serán destinados a
reparar un error, mejor puedan servir para solventar quizá
otra necesidad comunal, como las hay tantas…
Es
el momento, para todos, comunidad y autoridades; la comunidad tiene
en sus manos hoy la posibilidad de decidir y elegir lo que desea
para Freirina y las autoridades tienen la obligación de velar
porque estas necesidades manifiestas de sus electores sean satisfechas,
recordemos a las distinguidas autoridades comunales, que cada uno
de ellos fue elegido por convicción, que la mayoría
de los freirinenses que emite un voto, lo hace con fe, con esperanza,
en la persona, independiente del color que represente, por lo mismo
ahora es el momento de estar del lado de la comunidad, de no permitir
que se repita una equivocación, tal vez hace 6 años
poco evaluada. Ahora esta la oportunidad de hacer válida
la premisa PARTICIPACION CIUDADANA y eso nos corresponde a todos.
Freirina
es una tierra maravillosa, fértil, rodeada de bellezas naturales,
pero jamás debemos restarle importancia al patrimonio arquitectónico,
no seamos partidarios de tener que decirle a las futuras generaciones:
“aquí hubo…”, promovamos el “aquí
esta”…”aquí se conserva”… seamos
capaces de enseñarles también que las equivocaciones
se pueden reparar, que tiene mayor valor reconocer un error y tratar
de resarcirse, que hundir la cabeza cegados por la soberbia…seamos
capaces de enseñarles que cuando se lucha con unión,
con decisión, con compromiso por lo que se ama, generalmente
se logran los objetivos y sino nos queda la satisfacción
de haberlo intentando…seamos capaces entonces TODOS, de llegar
aun bicentenario con la plaza que queremos para Freirina. |